No te quedes donde no te aman. 10 razones por qué NO terminas una relación tóxica



Es fácil darte cuenta si tu mejor amiga está con un hombre que no la valora. Te duele ver cómo la agrede física y verbalmente en público pero ella no hace nada, se queda callada, igual que tu vecina que soporta los gritos de su esposo por la madrugada, y al día siguiente los ves salir a pasear como si fueran la pareja perfecta. Notas cómo cientos de uniones a tu alrededor no son más que una pantalla, pero hay algo que te cuesta ver y aceptar: tú estás igual o peor, llevas más de cinco años aferrada a una relación que te daña.

Reconocer los errores propios es más difícil que ver los ajenos, cuesta aceptar que también nos equivocamos en la elección de pareja y seguimos ahí, aferrados a un recuerdo, a una relación que ya no es la de antes. ¿Cuántas veces le has dicho que lo vas a dejar? ¿Qué te impide marcharte?  





Las razones que te hacen permanecer en una relación tóxica son varias, van desde necesidad económica hasta dependencia emocional. Sea cual sea tu caso hay algo que debes entender: no hay excusas para seguir al lado de una persona que te hace infeliz. Si ni tú misma puedes entender por qué no lo dejas, te invitamos a seguir leyendo, porque la terapeuta Linda Esposito, especialista en temas de depresión y ansiedad, creadora del blog “Wired for Happy”, nos compartió una lista de motivos por los cuales las personas que tienen una relación tóxica no quieren separarse. Tal vez esto te ayude a entender la dinámica de tu relación, y te sirva para encontrar cómo salir de ella. 

1.- Nunca piden ayuda.


Por alguna razón no se atreven a buscar auxilio de un especialista, creen que todo lo pueden solucionar solos. Pero recuerda que es de sabios pedir ayuda. A lo mejor lo que ustedes necesitan es un experto que les apoye para poner en orden sus ideas y llegar a acuerdos. 

2.- Uno de los dos no está enterado de que el otro vive infeliz.


Que vivan juntos -e inclusive que duerman en la misma cama- no garantiza que estén comunicándose en forma adecuada. Una pareja debe hablar de sus problemas, no evadirlos. Si tu compañero no sabe lo que te molesta, ¿cómo esperas que actúe distinto? Comunícate, de lo contrario es posible que tú estés sufriendo y él ni se entere. 

3.- Descargan su enojo en otro lado y regresan con la pareja como si nada. 


Muchas personas sacan su enojo en el trabajo o con los amigos pero nunca con la pareja, y eso lo único que hace es crear un brecha entre los dos, pues de nada sirve que se desquiten o se quejen con un tercero.

4.- Siempre hay uno que lucha por salvar la relación.


Mientras uno de los dos luche por mantener la relación seguirán juntos (a medias, pero juntos). Por lastima, por costumbre o por comodidad, quien no te ama puede acceder a permanecer a tu lado. ¿Realmente te gustaría que siguiera a tu lado por alguna de esas razones?

5.- Son codependientes. 


Esta es la razón más común por la que una pareja que ya no se ama sigue junta. Se ha formado un ciclo dañino, discuten y se reconcilian constantemente, porque ya no hay amor pero sí dependencia, no se atreven a quedarse solos. 

6.- Desarrollan acuerdos o patrones dañinos. 


Con tal de seguir juntos se perdonan todo, infidelidades, adicciones y hasta maltrato. Pueden decir que lo olvidarán, pero si queda algo de resentimiento en uno de los dos la relación se daña irremediablemente. Además, hay personas que al saber que su pareja les perdona sus fechorías continúan cometiéndolas sin consideración. 

7.- A pesar de los conflictos, siempre hay algo “por lo que deben permanecer juntos”.


Los hijos, los amigos, la casa o los viajes juntos... el punto es que siempre tendrán un pretexto para no terminar, y lo triste es que la razón de su unión sea cualquier cosa menos amor. 

8.- Soportan las mentiras. 


Se conocen desde hace tantos años que no pueden engañarse. Detectas cuando te miente diciendo que irá con sus amigos pero en realidad saldrá con alguien. De nada sirve porque no te atreves a enfrentarlo y sigues ahí, haciendo como si nada pasara. 

9.- Asumen culpas y creen que jamás deben terminar la relación “para no lastimar” al otro.


El mentiroso siente culpas que le hacen quedarse, así que prefiere seguir en la relación  para que el otro “no se enoje o se deprima”.

10.- Creen que es normal vivir enojados.


Pelean tanto que han llegado a creer que es normal, crean la falsa idea de que todas las parejas son así, y deciden aguantarlo todo “en nombre del amor”, pero la verdad es que las relaciones son para disfrutarse, no para aguantarse. 

Ahora que ya conoces los motivos por los que muchas parejas continúan juntas, reflexiona si sigues al lado de ese hombre por costumbre o por amor. Si es por costumbre, aléjate; no te quedes mucho tiempo donde no te aman. Por el contrario, si lo que sientes es amor, lucha por sanar la relación. Acudan a un especialista: si ambos tienen disposición de cambiar sus patrones no habrá nada que pueda detenerles.

Recomendados
Recomendados