El secreto de la carne de McDonalds


Todos en algún momento de nuestra vida hemos comido una hamburguesa de McDonalds pero ¿tienes idea de qué está hecha esa “deliciosa y jugosa” carne que se encuentra en el interior? 



De acuerdo con diversos medios de comunicación y redes sociales, el origen de la carne de hamburguesa de McDonald’s es de lo más perturbador, asqueroso y hasta escalofriante.


El sitio Food Truth Freedom señala que aunque el producto sí es de vaca, no proviene de partes que los humanos deberíamos comer, sino que está compuesta de intestinos, tendones, rabos, espinazo y grasa, entre muchas otras cosas.


Lo alarmante de todo esto es que esas son justamente las partes donde se almacenan bacterias mortales como la E. Coli, causante de la salmonela. Te preguntarás entonces, ¿cómo le hacen para que las hamburguesas no maten a quienes las comen? Quizás es difícil de creer, pero la realidad es que recurren al amoniaco. 

Sí, tal y como lo oyes, Una de las razones por las que estas hamburguesas no se descomponen, sin importar cuánto tiempo se dejen al aire libre, es porque les inyectan amoniaco y otros ingredientes como fosfato de sodio, almidón de trigo, y un químico muy peligroso: extracto de levadura autorizada. Cuando se inició este procedimiento, hace varios años, se pretendía erradicar por completo la bacteria del E. Coli, pero una investigación realizada por The New York Times arrojó que esto no es 100% efectivo, pues aún hay registros de que sigue ocurriendo.


Aun cuando la marca ha llevado a cabo una campaña de sensibilización y de apertura respecto a los productos que utiliza en sus famosas hamburguesas, hasta no termina de dejar claro de dónde proviene la carne ni ha dado a conocer videos que comprueben la veracidad de las fotografías de los establos y el ganado en su página oficial en Estados Unidos. 

Ahora que sabes esto, sigues deseando una “¿cajita feliz?,” piénsalo bien puede que en lugar de felicidad… Contenga problemas de salud para ti y  tu familia. 


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