Era la más gorda de la escuela, pero 2 años después




Su nombre es Jessica Benítez, y tuvo una complicada adolescencia llena de inseguridades y con miles de complejos porque su figura no era como como la de otras chicas de su edad. Ella sufrió durante años el rechazo de los chicos, las burlas y terribles apodos que la ridiculizaron miles de veces frente a toda la escuela. ¿La razón? Su batalla con el sobrepeso. 



Pero a pesar de todo, siempre demostró ser fuerte, y tener un gran corazón, pues a pesar de los hirientes comentarios que muchos hicieron a sus espaldas, Jessica seguía siendo la misma chica sonriente y radiante que alegraba a su familia y a sus verdaderos amigos. Sin embargo el sobrepeso no sólo afectaba su autoestima o su confianza en sí misma, sino también su salud. 




Un día que parecía ser como cualquier otro, Jessica tomó una decisión que cambiaría su vida por completo: Dejó a un lado la comida chatarra, se levantó del sofá y cambió sus tardes frente al televisor por noches de entrenamiento en el gimnasio. Al incio, le costaba demasiado trabajo permanecer más de 5 minutos seguidos en la caminadora, sin embargo, a pesar del dolor y la fatiga, Jessica nunca se rindió. 



El cambio fue lento y muy complicado, pero aun así decidió retratar cada pequeño triunfo en su cuenta de Instagram, y pronto, su valentía y ejemplo fue ganando cada vez más seguidores, quienes la impulsaron a continuar. En más de una ocasión sintió que ya no podía más, pero justo cuando sentía que la fuerza la abandonaba, entrenaba más duro y con más ganas.



Poco a poco fue recuperando la confianza en sí misma, y tras horas de arduo trabajo en el gimnasio, rutinas que la hacían quedar completamente derrotada y tras destrozar cada uno de sus músculos en cientos de entrenamientos, Jessica logró algo más que una figura esbelta y sexy: ahora su belleza interior se reflejaba por completo en el exterior.




Después de un año y medio de grandes cambios, Jessica Benítez, pesa 80 kilos menos y es infinitamente más feliz. Pero a pesar de lo que muchos piensan, ella no decidió cambiar por las burlas, ni tampoco por la vergüenza, sino por su salud y para lograr recuperar su amor propio; ese mismo que se había mantenido oculto detrás de comidas llenas de carbohidratos, azúcar, grasa y todos aquellos excesos que ahora forman parte de su doloroso pasado. 




Hoy muestra con orgullo el exceso de piel que pronto desaparecerá, pues le recuerda la lucha incansable por convertirse en un ejemplo a seguir, esa “cicatriz” la mantiene firme en su objetivo y aunque lleva ya un año y medio de ventaja, Jessica continúa esforzándose por seguir bajando un kilo a la vez.




Al final del día nos quedamos con una de sus frases más poderosas: “Nada será fácil nunca, pero SIEMPRE valdrá la pena”.




Gracias Jessica Benítez, por ser un verdadero ejemplo de mujer, pues nunca es tarde para comenzar una vida más sana, más equilibrada y más feliz.

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