La escalofriante vida de la princesa Diana


Diana Frances Spencer, mejor conocida como La Princesa de Gales y Lady Di, nació el 1 de julio de 1961 en Sandringham, Inglaterra. Y Desde muy pequeña deslumbraba con su sola presencia en cualquier lugar que se paraba, gozó de una gran educación, pero siempre fue buscando el amor.



A los 19 años se casó perdidamente enamorada con su príncipe azul, Carlos de Gales, un hombre 13 años mayor que ella, y el heredero de la corona británica.  Pero ella no tenía idea de que al mismo tiempo estaba por iniciar la pelea más fuerte de su vida, la que sostuvo con la reina Isabel II. 



Solo tuvieron que pasar unos días para que ella se diera cuenta de que su matrimonio era una farsa y que pronto comenzaría a vivir un verdadero infierno. Todo fue parte de un arreglo a favor de la popularidad de la monarquía. El amor en ningún momento fue parte del trato, y el imperio británico nunca pensó que esta joven se robaría el corazón de todo el pueblo gracias a su enorme carisma y sencillez. 


El sufrimiento de Diana comenzó el mismo  día de su boda, pues vio que entre las invitadas se encontraba la eterna amante de su esposo, de quién también encontró notas comprometedoras en su luna de miel. Su matrimonio no fue para nada lo que soñó, pero su vientre aseguraba la continuidad de la dinastía.

Diana comenzó a mostrarse tal y como era y mientras la reina Isabel II hacía todo lo que estaba en sus manos para intentar controlarla, ella daba las entrevistas más polémicas, confesaba las infidelidades tanto del príncipe como de ella misma, se vestía de manera atrevida y con un coqueteo que robaba la atención de todo el que la veía, pues sencillamente era una mujer encantadora.  


Sin embargo, Diana tenía un gran corazón, pues  siempre intentó ayudar a quien más lo necesitaba. Olvidando los protocolos, La princesa Visitó a los enfermos de SIDA, Cáncer y a los niños sin hogar en África. 

Pasaban los años y la joven princesa tenía el sartén por el mango, su matrimonio era una farsa, pero el amor por sus hijos y su lucha por  causas nobles eran reales. El cariño que la gente tenía por ella la respaldaba, incluso en contra de la familia real. 


Por lo que A la Reina Isabel no le quedó más remedio que aceptar el divorcio del que Diana salió con todo lo que quería. Sus joyas, un palacio como casa, una millonaria mensualidad y la custodia compartida de sus pequeños hijos. 

Desgraciadamente el 31 de agosto de 1997 y con solo 36 años, un trágico accidente en compañía de su nueva pareja, Dodi Al Fayad, acabó con la vida de ambos. 

Conforme los días pasaban el pueblo inglés no le perdonaba a la Reina que no honrara la muerte de “Lady Di” y le exigían que le diera el lugar que merecía. 


La enemiga de la realeza había muerto para convertirse en un personaje que pasaría a la historia por su rebeldía y su gran corazón. 

Algunos medios ingleses como el diario The Sun revelaron que cuando murió, Diana estaba embarazada de su pareja, un millonario, hombre de origen musulmán. Pero no solo eso, también lanzaron una teoría de conspiración en la que señalaron que el afán de la  reina Isabel porque su sangre real no se mezclara con esa cultura era tan grande, que mando asesinar a Diana. 


La verdad nunca fue descubierta, sin embargo Diana encontró la mejor forma de revelarse en contra del sistema y la monarquía británica: Ser ella misma. 


Recomendados
Recomendados