Su lengua no paraba de crecer. Lo que su mamá hizo para que no muriera te hará llorar


Hoy te contaremos una historia que te conmoverá y te aterrará al mismo tiempo. 

Se trata de una pequeña que desde el momento en que nació se enfrentó a una de las pruebas más difíciles y dolorosas de la vida: una peligrosa enfermedad mortal. 





Su nombre es Paisley. Nació en un nido de amor, pues fue un bebé muy esperado; sin embargo, en el hospital, el día de su nacimiento, esa dicha que sus padres sentían se convirtió en preocupación al escuchar el diagnóstico del médico. 

Lamento informarle que su hija presenta el Síndrome Beckwith-Wiedmann. En unos momentos llegará el especialista para hablarles del tratamiento” - Comentó el médico encargado del área de partos. 


Esta enfermedad es causada por irregularidades y mutaciones en los genes que regulan el crecimiento del cuerpo, aumentando rápida y dramáticamente el tamaño de alguna parte del cuerpo de la persona que la sufre. En este caso y de manera muy peligrosa se trataba de la lengua. 


Debido a esta condición Paisley pasó sus primeros días de vida conectada a un respirador artificial hasta que se adaptara a su extraña condición. 


Todas las labores normales de un bebé como comer, llorar, reír, le eran imposibles a esta niña; sin embargo, sus amorosos padres estaban dispuestos a curarla pese a todo, cueste lo que cueste. 


Paisley era alimentada por una sonda, pues le era imposible tomar del pecho de su madre. En razón de su corta edad, los médicos tuvieron que esperar 6 meses para iniciar con los tratamientos. “Esas fueron semanas muy difíciles llenas de angustia” - Confesaron sus padres ante un periódico local. 


Pasando ese tiempo, los padres se enfrentaron a un nuevo problema tenían que cortar la lengua de su hija, de lo contrario no sobreviviría, pero la gran mayoría de los médicos que visitaban se negaban a operarla, pues era muy pequeña y eso hacía que la operación fuera de alto riesgo. Pero ellos no se rindieron y empezaron a usar las redes sociales para encontrar en el país a un doctor capaz de realizar esa difícil operación. 

Afortunadamente, después de una búsqueda incansable, un médico muy experimentado se ofreció a realizar la operación, trasladándose desde la otra orilla del país, sólo por ayudar Paisley. Por si fuera poco, el buen médico que prefirió seguir anónimo frente a todo el revuelo de los medios, no cobró ni un sólo dólar por sus servicios. La operación fue todo un éxito. 


Al poco tiempo, el semblante de esa valiente bebé cambió. La recuperación fue rapidísima. Los padres no podían estar más felices y agradecidos. 


Gracias al esfuerzo de ese misterioso médico, Paisley tendrá una vida normal, sin las limitaciones de esa extraña enfermedad que según estudios, ataca a 1 de cada 14,000 niños que nacen. 

Sin duda, el rostro de esta hermosa bebé, lo dice todo… 


Sabemos que para una madre, no hay nada más importante en el planeta que sus propios hijos. Así que cuídalos y ámalos con todo tu ser, pues son lo más sagrado de este mundo: los bebés.



Recomendados
Recomendados